La red pierde paquetes y no avisa. Para que aun así no se pierda nada, el receptor confirma lo que le llega y el emisor reenvía lo que no le confirman. Lo interesante es cuántos puede mandar sin esperar respuesta.
Qué mirar: con De uno en uno, el emisor manda un paquete y se queda esperando. Por muy gorda que sea la línea, solo entrega un paquete cada ida y vuelta. Sube la ventana y el caudal crece proporcionalmente… hasta que llena la tubería, y a partir de ahí no mejora nada: ya no cabe más en el camino. Ese punto tiene nombre y se calcula, y está en la ecuación 3.