El carro corre por la viga y el contenedor cuelga de un cable de doce metros. El carro puede pararse donde quiera; el contenedor no. Y hasta que el contenedor no esté quieto no se puede soltar, así que el viaje no ha terminado cuando el carro llega: ha terminado cuando la carga deja de moverse.
Qué probar: pulsa Mover a tope y mira las dos cifras de la derecha. El carro llega en 19 segundos, pero el contenedor sigue oscilando diez grados y no se puede enganchar hasta el segundo 54. Ahora pulsa Mover con anti-balanceo: el carro va aparentemente peor —acelera, se para a media aceleración, vuelve a acelerar— y llega tres segundos y medio más tarde. Pero llega con la carga quieta, así que está lista para soltar treinta segundos antes. Las dos marcas se quedan dibujadas en la gráfica para que puedas compararlas.