Un programa cree que tiene toda la memoria del mundo. En realidad solo hay un trozo, y lo que no cabe se guarda en el disco. Mientras la parte que usa de verdad quepa, no se nota nada. Cuando deja de caber, no va un poco más lento: se cae por un precipicio.
Qué mirar: deja la memoria en 40 y sube lentamente lo que usa el programa. Mientras quepa, nada. Pasa de 40 y mira el tiempo medio: no sube poco a poco, se dispara, porque cada acceso que falla hay que ir a buscarlo al disco. Es la misma curva de El atasco: mientras te sobra capacidad no pasa nada, y en cuanto deja de sobrar, todo se hunde de golpe.