Un depósito que se llena solo. Un sensor mide el nivel, un controlador decide, una válvula obedece. Los tres se hablan por la red. Toca los mandos y mira qué pasa cuando esa red deja de ser perfecta.
Qué mirar: con la red ideal el nivel se clava en la consigna y se queda quieto. Sube el retardo a 300 ms y empieza a temblar; a 800 ms el controlador persigue una medida que ya es vieja, corrige de más, y el depósito oscila sin parar. Es el mismo sistema: lo único que ha cambiado es que los mensajes tardan.
La lección: una red lenta no significa que no puedas controlar. Significa que tienes que ser menos agresivo. Pon el retardo a 500 ms, baja Kp hasta 4 y mira cómo se calma. Vas más lento, pero ya no oscila. Eso es ingeniería de verdad: no hay soluciones gratis, hay compromisos.